Chiles rellenos de arroz y picadillo

A veces las mejores recetas son las no planificadas. Todo comenzó cuando quise averiguar cómo hacer arroz rojo del Himalaya.

Leí que era incluso mejor que el arroz integral, pero con un sabor más suave. Así que me propuse a preparar este arroz.

Una vez que lo has preparado, resulta que este arroz rojo es delicioso. La textura es ligeramente diferente del arroz blanco regular de grano largo y el sabor es mucho mejor que el arroz integral.

Ahora bien, viene la parte complementaria… Uno de mis platillos mexicanos favoritos son los chiles rellenos con picadillo.

Lo interesante de estos chiles es que con un poco de carne y verduras frescas, es posible preparar unos chiles deliciosos.

En México, los chiles rellenos (rellenos de lo que sea) generalmente se capean con huevo. Debo decir que yo me evito toda esta talacha del capeado y prefiero utilizar una salsa casera.

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Te comparto que los chiles rellenos son un recurso excelente si te ha sobrado comida. Por ejemplo la carne que ocupé en esta receta fue de unas hamburguesas que preparamos el fin de semana.

Así que este relleno lo preparé con esa carne y solo le agregué las verduras frescas y listo.

Ok! Lo que vamos hacer ahora es mostrarte cómo hacer arroz rojo del Himalaya y ya tienes por tu lado listo tanto el picadillo como una salsa (cómo la prefieras e incluso puede ir si ella) y después ensamblamos los chiles, va!

Arroz rojo del Himalaya

  • Aceite de oliva
  • 1 ¼ tazas de arroz rojo
  • ⅓ taza de cebolla roja, cortada en cubitos
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 jalapeño, sin semillas y picado.
  • 1 cucharadita de semillas de comino, trituradas
  • ½ cucharadita de semillas de cilantro, trituradas
  • ½ cucharadita de orégano, machacado
  • 1 cucharadita de pimentón ahumado
  • 1 cucharadita de chile ancho en polvo
  • 1 jitomate grande de Roma cortado en cubitos
  • ¼ taza de cilantro y más para decorar
  • 2 ¾ a 3 tazas de caldo de pollo
  • Sal y pimienta para sazonar

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Preparación del arroz

En una sartén, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva a mediano. Añadir el arroz y saltear durante 5 a 6 minutos. Agrega las cebollas, el ajo y el jalapeño y saltea por otros 3 minutos.

Agrega el comino, el cilantro, el orégano, el pimentón ahumado y el chile ancho. Saltear durante unos 30 segundos para tostar las especias. Agrega el jitomate, el cilantro y 2 ¾ taza de caldo de pollo.

Llevar a ebullición, reducir a fuego lento. Prueba la sal y la pimienta, cubre y continúe cocinando durante 45 a 50 minutos o hasta que todo el caldo se evapore.

Si el arroz no se ve bien hecho, agrega el caldo restante y continúe cocinando por unos minutos más.

Retirar del fuego y dejar reposar durante 10 minutos. Revolver con un tenedor antes de servir. Decorar con más cilantro.

Ahora vamos con los chiles poblanos

  • 6 a 8 poblanos grandes
  • 1 receta de picadillo
  • 1 receta de salsa
  • 2 tazas de queso para gratinar
  • Aceite de oliva
  • Pimienta

Preparación

Una vez que tenga todos tus ingredientes listos (chiles, relleno y salsa), estarás listo para ensamblar los chiles rellenos. Precalienta el horno a 180 grados C.

En un molde para hornear grande, agrega 2 tazas de tu salsa y esparce uniformemente. Rellena cada poblano a la mitad con arroz primero, utilizando la cuchara o los dedos para empacar.

Rellena los pimientos hasta el final con picadillo y colóquelos en la fuente para hornear con la salsa.

Vierte el resto de la salsa sobre los chiles para cubrir uniformemente. Cubre cada uno con queso.

Sazona con un poco de pimienta, pimentón ahumado y pimiento rojo picado. Rociar con aceite de oliva. Hornear durante 25 a 30 minutos.

Asar los últimos 30 a 40 segundos para dorar. Retira del horno y deja reposar por 10 minutos antes de servir. Decorar con cebolla verde y cilantro. Salsa y guacamole en el lateral.

Cómo una fotografía logra capturar la belleza de lo que no vemos ante una primera mirada

Hace poco vi en un banco de imágenes la fotografía de una planta que tengo en mi jardín. Si bien identifiqué de que se trataba de la misma planta noté que la veía diferente.

Revisando la imagen pude notar colores maravillosos que poseían las hojas y apreciar los detalles del tallo y sus pétalos.

Mi primera idea se la llevó la impresión, es decir, que la imagen se encontraba impresa en un papel de buena calidad con una buena resolución pero me dije… bueno, eso puede ser pero, yo tengo la planta real y viva en mi jardín ¿qué más natural y real puede ser que mi planta viva?

Marcos Alberca YouTube

A menos que le hayan pasado colores por encima a esa fotografía… mi planta debería ser más fiel que una impresión ¿cierto?

Y así era… me acerqué y observe con atención sus detalles y fue maravilloso descubrirlos. Creo que en el fondo, esa fue la intención del fotógrafo, resaltar esos detalles que nosotros los “mortales” dejamos de observar.

Gracias a National Geographic por su aportación.

Puedo ahora confesar que una bella planta decorativa bien percibida es mucho más visualmente interesante que la colocación cosmética que le puedas das, por ejemplo a la planta por un lado… y a la fotografía por el otro.

Ahora entiendo que un fotógrafo, puede resaltar una planta en toda su belleza, puede ocultar sus manchas feas, ahogar el fondo y enfocarse en colores raros.

Puede exagerar el brillo del color y mostrar la singularidad de las líneas de las plantas. Prácticamente todas estas cosas se pierden cuando todo lo que el observador usa es un vistazo rápido para notar la planta.

Carlos Lang

Otra cosa que me dejó esta sencilla observación es que es posible de encontrar belleza incluso en las cosas más mundanas y sin interés a que podamos tener a nuestro alrededor.

Y es aquí donde veo que la mente y la percepción de un buen fotógrafo es diferente, si es que quiere dedicarse a este bello arte de captar un momento del tiempo y de la historia en una imagen.

Así que si tu idea es descubrir el mundo, puedes comenzar con lo que te rodea. Tienes innumerables accesorios y posibilidades dentro de las 4 paredes de tu hogar.

Joan Slye YouTube

Solo necesitas aprender a pensar como un fotógrafo.

De hecho realiza un análisis sencillo… ¿qué pasaría si se te diera una imagen que de primera vista se vea “fea”? ¿qué harías para que ese objeto deslucido o ese entorno o persona poco agraciada se convierta en una hermosa fotografía?

De hecho digamos que no hay fotos feas, solo hay fotos que fácilmente se olvidan.

Al ver una foto así donde no hay nada de interés, podemos descartarla fácilmente al ser una foto tan poco interesante y poco profesional.

Sin embargo, como fotógrafo, puedes darle vida a esa fotografía exagerando ideas y conceptos, cambiando su perspectiva, alterando digitalmente el fondo o simplemente acercándote.

Información recopilada de Capptu